La serie norteamericana South Park, una de las series que, en mi opinión, lleva a cabo unas de las mejores parodias sociales, tiene un episodio en honor al voto, en el cual Stan (el niño del pompón rojo), se abstiene de votar en la elección de la mascota de la escuela, pues no le ve el caso en votar por un gran lavado (enema, PRIncipalmente es rectal) o un sándwich de mojón (un PAN con mierda). Por ello sus amigos y todo su pueblo se disgusta, pues consideran una deshonra el hecho de que él no entienda la importancia del voto. Kyle, el mejor amigo de Stan, intenta hacerlo recapacitar y manda al rapero Puff Daddy para que hable con él.
Puff daddy fue el promotor de una campaña en Estados Unidos a favor al voto, cuyo eslogan era la frase “vote or die”, el cual exigía a la juventud el votar, o su vida peligraría de alguna forma. Por supuesto que los escritores de South Park se tomaron de una forma muy literal el eslogan, por lo que a stan lo amenazan de muerte si no vota en las elecciones de su escuela. Por si fuera poco la amenaza de muerte, el chantaje por parte de Cartman y la presión por parte de la sociedad por su resistencia al voto, por no respetar uno de sus más sagrados derechos, la directora de la escuela lo somete al destierro del pueblo, hasta que entienda la importancia del voto.
En esta parodia podemos ver una abstracción muy significativa de la sociedad con respecto al voto; primero vemos a Stan, un simple niño de ocho años, ya desinteresado por la política, que, como muchos, ve a la mayoría de los aspectos de la sociedad sin sentido o significado verdadero. Nos vemos a nosotros mismos, ya cansados de todas esas promociones políticas, de esas campañas reiterativas que prometen ser diferentes, cansados de buscar el cambio que tanto promete venir y nunca lo ha echo, nuestro ser que ya se dio por vencido ante el gobierno.
Después, vemos a la mascota de la escuela. Si entendemos a la escuela como el gobierno, una entidad poderosa que es capaz de influir a la sociedad en todos sus ámbitos, también podemos ver a la mascota como el representante político, un simple rostro, el cual representa un poder más grande. Tal vez Stan tenia algo de razón; ¿en verdad importa elegir entre un lavado o una mierda, en verdad habrá una diferencia o solo estamos eligiendo al hombre al cual echarle la culpa de todos nuestros problemas cuando nos demos cuenta que una vez mas hemos sido segados por las promesas que nos prometían paz y gloria?
El voto es una herramienta eficaz en una sociedad racional y organizada, pero hablando de México, en donde los ciudadanos no están dispuestos a arriesgar lo que tienen a cambio de exigir lo que quieren, un país de egoístas que están dispuestos a entrar en la pelea sólo si ésta promete resultados rápidos y benéficos para uno mismo. El voto sin una sociedad que lo respalde no es más que un pretexto para que aquellos que quieren poder, lo obtengan legalmente.
Talvez la frase “vota o muere”, aunque parezca un poco excesiva, tiene algo de razón. Por supuesto, no que el no votar quiera decir que nuestro corazón deje de latir, pero, ¿acaso ésa es la única forma de morir? Los sabios decían que el hombre nacía y moría varias veces en una sola vida, pues nacíamos del parto, pero también nacíamos cuando entendíamos que estábamos en este mundo, cuando reconocimos nuestra existencia y nuestro valor. El darnos por vencidos, el llegar a creer que nuestra opinión no importa o no puede generar ningún cambio, el degradar nuestra existencia y el poder de nuestra voluntad, esa es la muerte a la que se puede hacer mención, la muerte espiritual.
Claro, no digo que aquellos que votan son sabios o iluminados, es sólo que podemos tomar el voto como un acto que simboliza el hecho de que no nos hemos rendido, que aún deseamos el cambio, que un estamos aquí exigiendo que nos vean.
http://www.tu.tv/videos/south-park-voto El link, por si no pueden verlo en el blog.
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