Hace escaso año y medio, Peter Jackson y MGM anunciaban que Guillermo Del Toro sería el definitivo director de la precuela a The Lord of the Rings, que llevaría el mismo nombre que el respectivo libro: The Hobbit.
Ayer anuncia Del Toro que abandona el rodaje de la película.
Razones, infinidad de ellas. Por mencionar la más prominente: El director se encontraba ya radicando en Nueva Zelanda desde hacía seis meses, y MGM le atascó una nueva prórroga al inicio de la filmación. Y él en la cúspide de su carrera ¡Ni madres! Quédense con Marc Webb, Michael Bay u otro director promedio (por no decir, despectivamente, MEDIOCRE) que no sea capaz de reinventar a Tolkien como Memo pensaba hacerlo.
Es una verdadera pena que todos los escenarios, personajes y secuencias que pudieron haber salido de la cabeza de Del Toro se queden en borradores inútiles (quizás objetos de culto en unos años más), sinsabores de boca y sueños no cumplidos de miles de fans, incluyéndome entre ellos.
Habrá que esperar a que se cumplan las expectativas pendientes con películas como Frankenstein y la adaptacion de At the mountains of madness, por el mismo director mexicano.
Así se eclipsó (como el tesoro de Smaug) la vida de una de las cintas más esperadas de los últimos tiempos.
Según sé la razón por la cual dejó el hobbit fue porque se les ocurrió la gran idea de hacerla 3D y se tenían que rehacer muchísimas escenas, y a webo del toro los mandó al carajo, bien por el.
ResponderEliminarMuerte al 3D.